martes, 11 de marzo de 2014

Venezuela: una sociedad que pide auxilio

A miles de kilometros se vive una situación lamentable, una política atroz, voraz, y arrolladora camina sin mirar a quién pisa, aunque ese a quien pisa sea su propio pueblo; ese que le ha votado (o no). Siempre detrás de una acción hay una persona que toma la decisión; esa persona puede estar acertada o no; luego nos encontramos a aquellos a los que su cargo les viene demasiado grande, y en esa situación está Venezuela y su presidente Maduro.

A miles de kilómetros, uno no puede sino sentir lástima por un pueblo vecino y hermano, que vive una situación caótica, casi de guerra civil. Una población dividida, a gozo y regocijo de su presidente. Aquellos que comparten sus ideas -que han llevado al país casi a la banca rota- pueden vivir tranquilos y respirar en paz; aquellos que se oponen y se enfrentan, verán caer sobre ellos la peor de la violencia. Fuerzas del estado utilizadas contra el Estado, en deterioro del Estado. Cuerpos de seguridad al servicio de un dirigente ególatra 

Lástima de un pueblo que podría ser rico y lo tienen sumido en la miseria. Lástima de unos hermanos venezolanos que no pueden ser libres en su falso mundo de democracia. Una dictadura disfrazada desde Chávez, y que maduro se ha encargado de reforzar. Su poder es máximo, y no se puede decir una palabra contraria a la que dice el líder. Un país donde los presos políticos cada vez son más numerosos, simplemente por pensar diferente. 

Cuando una sociedad se divide y se pelea por sus ideas políticas, cuando desde el Gobierno se encargan de señalar y marcar como 'los malos' al otro por no tener mi ideología, cuando miramos errores ajenos y no los propios, y nos regocijamos en ellos; cuando somos tan miserables como para echar a pelear a nuestros ciudadanos, como si de animales salvajes se tratara, entonces no podemos hablar de civilización. 

Cuando imponemos una opinión; cuando obligamos a decir lo que nosotros queremos; cuando nos aprovechamos de la imagen de quien nos precedió para ocultar nuestra incapacidad; cuando nos escondemos tras el gobierno mediante decretos para así, poder sacar adelante nuestras leyes atroces y equivocadas, a sabiendas de que no lo hacemos bien, demuestra nuestra inseguridad, nuestro miedo y nuestra desfachatez. Así es Maduro. Aquél que está convirtiendo Venezuela en un campo de batalla, en un pueblo que se desgarra la camiseta y que divide amigos, familias y vecindades por unas ideas arcaicas. Así es maduro, el líder de un socialismo comunista que se desborda, que inunda y ahoga. 

martes, 28 de enero de 2014

En sanidad, sí se pudo

Ayer se volvió a demostrar que la cordura debe prevalecer sobre todas las cosas. El TSJM decidió continuar con su medida cautelar de prorrogar la toma de decisión sobre la privatización de la sanidad madrileña. El movimiento ciudadano, que siempre ha estado acompañando al personal de la sanidad pública de la capital, ha logrado tumbar el poder impositorio que ejerce Ignacio González y el, hasta ayer, consejero de Sanidad de la comunidad, Lasquetty. 

No es una medida que pille de nuevas a nadie, pues es bien sabido que la privatización, externalización, o como lo quieran llamar del servicio público sanitario no traería más que un incremento del gasto público y, por ende, saldría más caro a los contribuyentes. Un bastión tan importante como es la sanidad gratuita y universal que tanto ha costado conseguir, y que tiene el reconocimiento internacional, no puede desmontarse así como así, con la única excusa de la crisis. Bendita crisis que ha venido de perlas a los dirigentes para hacer trizas aquello que no les gustaba. Dichosa crisis que hace que los ciudadanos vean mermados, hasta la saciedad, sus derechos. 

La Comunidad de Madrid da un paso atrás, con dimisión mediante, y se logra la victoria social ante un Gobierno que legisla a golpe de ideología, peleón con aquellos que se revelan en su contra, autoritario e intolerante. Aquellos que quieren salvar a Madrid de su amplísima deuda económica están más preocupados de no sucumbir ante quienes protestan, que del objetivo de hacer prosperar una comunidad en horas bajas. Sin embargo, el poder social es mucho más fuerte, y una vez más, y con el respaldo de los tribunales, han vuelto a demostrar que sí se puede, y que aunque cuesta, todo se consigue. 

La sanidad no es un juego, y los madrileños no merecen una sanidad que pierda calidad y efectividad. Merecen una sanidad mucho mejor, en la que se invierta mucho más para poder avanzar en investigación, y que pueda mejorar la calidad de las infraestructuras para, así, ofrecer un servicio mucho mejor. Si la marea blanca ha podido contra el poder, ¿por qué no iban a poder los demás?

viernes, 17 de enero de 2014

Más allá de Gamonal.

El barrio de Gamonal (Burgos) demostró hace unos días que la lucha frente a los poderes electos y facticos es efectiva siempre que sea contundente, clara y firme. Así lucharon en este barrio burgalés, con la tasa de paro más alta de la ciudad, para evitar la construcción de un bulevar que, a su entender (y el de muchos otros) no tenía ni pies ni cabeza que se proyectara. 

¿Qué debe aprender el resto del país ante esto? Pues algo muy sencillo, que sentados en el sofá de casa no se arreglan las cosas. Mientras en los grandes despachos de los Ayuntamientos, se decide el devenir más próximo de nuestras respectivas localidades, nosotros, los ciudadanos, estamos tan ricamente acomodados en nuestros hogares. ¿Está mal eso? Según se mire. Si a nuestro al rededor se están gastando millones de euros en proyectos que no nos reportarán nada (ni laboral, ni económicamente), sí está mal. Hoy día, es fundamental; es prioritario invertir en proyectos sociales, inversión en proyectos de reactivación del mercado laboral. 

Se consiguió en Burgos. Se puede conseguir en el resto del país si así lo queremos. Pero debemos tomarlo en serio, ser conscientes de ello. La ciudadanía española no ha sido, tradicionalmente, de salir a la calle y pelear con el de arriba (excepto cuando ya la cosa no puede devenir en otro resultado). ¿Debe cambiar? ¿Hasta cuando más puede aguantar?

Gamonal nos ha dado un claro ejemplo. Un duro ejemplo. Un brillante ejemplo. Recojamos el testigo y salgamos a parar los pies de quienes llenan sus bolsillos a costa de las miserias de los demás. Gamonal nos dio un ejemplo, y ese ejemplo debe ser la chispa que encienda la respuesta social del resto del país. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Hoy va por ti

Normalmente este blog dedica sus entradas a los políticos, a aquellos que manejan los hilos de nuestro país, o de fuera de él. Siempre damos nuestra visión crítica, a veces agresiva (depende del cabreo del momento), a aquello que hacen, dicen, cuentan o no dicen ni cuentan los que forman parte del Gobierno, o de la oposición. 

Sin embargo, hoy queremos centrarnos en otro aspecto fundamental que está haciendo de tripas corazón, y que anda aguantando lo que muchos ni llegarían a poder pensar. Hoy queremos hablar de los ciudadanos de este país. Hoy queremos hablar de ti.

Porque estamos en unas fechas señaladas donde siempre se quiere hacer general la visión de que todo el mundo lo pasa en familia, y sin embargo, podemos ver que actualmente hay 'familias' formadas por gentes que antes, ni tan siquiera se conocía. No es una locura esto que decimos. Los comedores sociales, las asociaciones, han visto multiplicada su demanda a causa del incremento tan devastador del número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza. Personas que ya no tienen para llevarse algo de comer a la boca en todo el día. 

Y sin embargo, ¿qué hacen arriba? Nada. Nunca deja de sorprenderme la solidaridad ciudadana. Pero de aquella ciudadanía que vive a pie de calle su día a día. No me refiero a políticos de pimer, segundo o tercer orden, me refiero a aquellas personas como tú o como yo, que se cruzan a diario con la gente que de verdad necesita ayuda. Esa ciudadanía que se quita un plato de comida para poder compartirlo con quien no puede tenerlo.

Las recogidas de alimentos, en estos momentos de crisis, son muy numerosas. Son muchas las asociaciones que necesitan de esos productos para poder satisfacer a aquellos a quienes ayudan. Y aunque estamos en una crisis voraz; y aunque mucho tienen mucha liquidez económica; siempre puedes observar, perplejo, que la gente ayuda al de al lado, porque no tiene. ¿No es algo fantástico? El pueblo español, por Historia, es más fuerte de lo que muchos pueden llegar a imaginar. 

¿Somos pasotas? Yo diría que no, simplemente tenemos un aguante que, desde fuera, muchos no entienden. Y sí es cierto que es hora de levantar bien alto la voz, porque ya hemos aguantado bastante, pero este es nuestro carácter, y muchas veces, cuando decidimos actuar, es tarde. Sin embargo, entre nosotros nos ayudamos como si fuésemos familia o amigos de toda la vida. No nos importa nada, simplemente, somos solidarios. 

Por eso queríamos dedicarte este post a ti, que formas parte de ese nutridísimo grupo de personas que ayudan sin importarte nada. Que eres capaz de hacer un esfuerzo para que otros no lo pasen tan mal. Tú eres un héroe. Tú eres el verdadero protagonista de todo esto. Y por ello, Adrián BLOG tiene algo que decirte: GRACIAS.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Cuando decidir está mal visto

Resulta extraña esa sensación que produce el pensar qué será de aquél Alberto Ruíz Gallardón que parecía un inocente político al que atacaban de todos los frentes cuando estaba al mando del ayuntamiento de la ciudad de Madrid. Por aquél entonces, ese político liberal, moderado e incluso con algún aire de condescendencia hacia los socialdemócratas, se dejaba querer por uno y otro bando, caía bien e incluso, a veces, producía ternura. 

Cómo ha cambiado el cuento. De cordero degollado ha pasado a ser lobo feroz. Ocupando la cartera de ministro de Justicia, se ha tomado a tal, por su mano, y ha hecho lo que ha querido. La justicia más politizada de nuestra corta democracia viene gracias a él. Aquél juez que meta las narices, o lo intente, en algún tema escabroso que le ataña a su partido, se las ve con los que mandan y siempre quedan fuera. El Constitucional, el Tribunal Supremo...todo ha caído en la politización intencionada. Que mejor manera de controlar lo que tocan los jueces. 

Sin embargo, lo que nos atañe en este artículo no es el control de la justicia, sino el empeño que ha puesto en volver a criminalizar el aborto. La mujer no tiene derecho a decidir por sí misma. Sólo podrán abortar aquellas que hayan sido violadas o corra peligro su vida, pero, ¿qué pasa con aquellas que van a tener un hijo con mal formación? ¿y con aquellas que sus hijos vienen enfermos? ¿y aquellos que no tienen posibilidades económicas? 

Vale que actualmente hay más información para evitar los embarazos, vale que a más de una (y de uno) se les va la cabeza por hacer locuras. Pero no se puede obligar a una mujer tener a su hijo, sí o sí. Es impensable que se meta moral e ideología religiosa en una ley civil. Sepamos separar lo religioso de lo que no lo es. Demuestra el nivel político que tenemos. Prevalece la vida de un no nato, antes que la de una mujer adulta. Si somos adultos para decidir si delinquimos o no, si fumamos o no, también lo somos para decidir si es momento para tener un hijo o, si está embarazada, decidir si abortarlo porque es lo mejor, no sólo para ese bebé, sino para su madre. 

Se equivocan en hacer criminal a quien tan sólo mira por el bien suyo y de quien tiene en su vientre. Que curioso es que aquellos que repudian el aborto, son los que menos miramientos tienen a la hora de hacer uso de él. Como ya le dijo la diputada Patricia Hernández a Gallardón en una sesión de control: "un hombre no es más hombre, por ser ministro". Cuanta razón tenía.

jueves, 19 de diciembre de 2013

¡Callad!, ¿ciudadanos?

Los ciudadanos de este país se están viendo sometidos al despotismo más bajo posible en cualquier Estado que se llena la boca al llamarse democrático. ¿Democrático? Volvemos irremediablemente 40 ó 50 años atrás, años en los que una sola persona, Franco, era capaz de hacer lo que hoy hacen Rajoy y compañía.

La Ley de Responsabilidad Ciudadana, la ley que se resume en: "al que hable, tunda de palos", es un despropósito desde la primera letra. Se amarra de pies y manos al ciudadano, se le cose la boca para que no hable, grite o berree, se le imponen sanciones económicas elevadas para que, si quedaba alguna posibilidad de que aun con miedo saliese a la calle, que se quede en el sofá. Ese sofá en el que quieren que estés apoltronado viendo fútbol, la novela, o el concurso de moda en la televisión. Que no escuches los informativos, que los periódicos no los mires, porque si los miras, te cabreas, y si te cabreas quieres salir a protestar, y ya sabes qué te puede pasar si lo haces. 

No contento con eso, el Gobierno compra un camón con chorro de agua para dispersar manifestaciones, aunque ellos digan que es para apagar los contenedores que incendian los manifestantes. Cómo mienten. La realidad es que lo hacen para, a su juicio, limpiar las calles de esos ciudadanos conversos a su ideal, aquellas ovejas descarriadas que se atreven a decir no a las medidas que toman. A aquellos que toman conciencia de la gravedad y quieren mostrar su disconformidad, a ellos los barrerán a manguerazo de las calles. 

No importa cuantos organismos internacionales digan que España está corriendo peligro por el maltrato a los derechos fundamentales de los ciudadanos. Unos derechos fundamentales recogidos en la Constitución, esa Carta Magna que ellos creen defender. Da igual lo que otros digan. Tú ya no tienes ese derecho de manifestarte, de protestar. Cuánta lástima me da la inacción de la ciudadanía española. Les roban, les maltratan, les humillas, se burlan, se mofan y le ridiculizan desde el Gobierno, y esa ciudadanía agacha las orejas, cierra la boca y mira para otro lado. Así no se va el problema. El problema lleva dos años sentado en Moncloa. Él y toda su tropue. Ese es el problema.

Mucho, por mucho menos, ya habrían hecho dimitir a Presidentes y Ministros. Somos un país de chiste. Pandereta, toros y olé. Fiesta y jarana. Los botellones los fines de semana que no falten. Yo me gasto lo que no tengo en risas y juergas, y que otros se ocupen de mis problemas. ¿Y así queremos que nos tomen en serio? Si ni nosotros mismos lo hacemos. 

Actúa ante esta Ley mordaza. Actúa ante esta Ley represora. Lucha por lo que te pertenece, que no es otra cosa que la libertad. Que estos dirigentes que se llaman patriotas, y no llegan ni a patrioteros, sino que se quedan en patrioteruchos de tres al cuarto, no te quiten lo que, por derecho, es tuyo. No dejes que implanten la censura de los palos, las multas y la violencia. Que se marchen. Sólo demuestran incompetencia, miedo y frustración. Respondamos con insumisión. 

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿No será tarde?

El Gobierno de Canarias, en colaboración con varios partidos políticos nacionales y diversas organizaciones medioambientales, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, han puesto en marcha una campaña para defender el interés del Archipiélago frente al interés de la compañía Repsol y el Gobierno nacional, de iniciar las acciones de prospección petrolífera en las costas canarias. 

No obstante, a buenas horas, mangas verdes. Paulino Rivero ha decidido comenzar estas acciones, una vez que el proceso está en su recta final. Un poco tarde, ¿no?. 

Se afana en pregonar que lucha por el interés de Canarias y sus ciudadanos; no obstante, las energías del dirigente regional han sido bastante dudosas durante el período en el que lleva en trámite las prospecciones. Se lanzaron, desde el Gobierno central, a decir que se crearían miles de puestos de trabajos; que posteriormente se vieron reducidos a la mitad -ellos sabrán por qué-. 

Hablan del poco peligro que suponen las perforaciones, pero no podemos poner en peligro el futuro de una Comunidad Autónoma, y de sus ciudadanos presentes y futuros, para beneficiar a nuestros amigotes empresarios. Aquellos que no miran por las graves consecuencias de unos trabajos que pueden dañar la imagen y la economía de Canarias, avanzan sin tener en cuenta a quién pisotean. Lástima que uno de ellos se diga llamar canario. Canario sí, pero de tercera regional. 

Sin embargo, no sólo tenemos al enemigo fuera, sino que también lo tenemos en casa. Paulino Rivero, ese ser que vive con ademanes de superioridad política, que cree tener un halo mayor del que posee -ninguno-, lucha, ahora, por el futuro de los canarios. Ahora.

Canarias merece más respeto. Tanto por los que vienen de fuera, como de los que vivimos en ella. Aquellos que sufrimos por su devenir, por su día a día. Aquellos que peleamos por sacarla adelante. Merece un respeto por aquellos que tienen la capacidad de decidir su futuro. El petróleo debería ser una lucha constante desde que se planteo. Ahora puede ser tarde.

'Save Canarias' se llama la campaña, que pretende llegar más allá de las fronteras españolas, y más allá de los oídos de los locales, para hacer razonar al ministro de Industria, José Manuel Soria, y a los directivos de la compañía Repsol. Puede que sea tarde, pero no dejaremos de luchar hasta el último minuto, y Adrián BLOG comparte y firma el proyecto. Firma tú también.